Las 10 millas que me salvaron

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Convertí uno de los entrenamientos más fuertes de mi preparación para correr 42 kilómetros, en una terapia de visualización en la que pude definir los objetivos de este año ¡mientras corría!

Así fue como armé mi visión board para el 2025… ¡Corriendo! 

¿No les pasa que mientras corren es cuando surgen las mejores ideas o le encuentran solución a todos los problemas? Los psicólogos explican que se debe a la dosis de endorfinas y dopamina que genera el ejercicio, yo no tengo pruebas pero tampoco dudas. 

No es la primera vez que el ejercicio me muestra la respuesta que he estado buscando, por eso no dudé en dedicarle mis pensamientos a lo que considero uno de los entrenamientos más fuertes en la preparación de un maratón. 

Consiste en correr 10 series (en este caso, pero pueden ser 8 ó 12) de una milla al ritmo en el que deseas correr el maratón (o un poco menos si lo aguantas) y como se realiza unas semanas antes, justo cuando llegamos al pico del entrenamiento para empezar a bajar las cargas, sirve de chequeo para saber si estamos realmente listos para correr a esa velocidad.

En la preparación para mis últimos dos maratones, este chequeo ha estado presente. Este año me surgió la idea de bautizar cada milla con un objetivo para el 2025. Debían ser 10 así que me resultó perfecto. Los primeros cinco los tenía clarísimos; para los demás tuve que ponerme creativa (e incluso ambiciosa) pero de igual forma no me costó nada identificarlos. 

Hacerlo no solo me ayudó a darme cuenta que lo que quiero lograr no es tan complicado, sino que además hacer la lista generó orden en mi cabeza para llegar a casa armando un plan de acción. 

Hacerlo no solo me ayudó a darme cuenta que lo que quiero lograr no es tan complicado, sino que además hacer la lista generó orden en mi cabeza

Escribir estas líneas forma parte de una de las tareas con las que me comprometí para lograr esas diez metas. El ejercicio me resultó muy poderoso y creo que hasta mis ángeles estuvieron allí conmigo.

Fue un momento muy introspectivo en el que siento que me desconecté del mundo, pero aún así, el saber que TENGO que hacerlo realidad, me genera una energía que desde hace tiempo no se manifestaba, sobre todo después de un año en el que muchos planes se fueron con el viento. 

 Aquí estoy, después de un diciembre triste en el que me sentí perdida y desmotivada, con ansias de levantarme cada día a hacer lo que haya que hacer por cumplir esos 10 sueños.

¿Hay miedos? Si ¿Hay ansiedad? A veces ¿Y si no lo logro? Tengo todo un 2024 de aprendizaje para sobrellevarlo y para saber que la vida sigue. Con otros matices, pero sigue. 

Ponlo en práctica y arma tu visionboard del 2025 (si todavía no lo has hecho) en tu próximo entrenamiento.¡Eso si! Anota la fecha y guárdalo en tu Strava porque será inolvidable.